El Seminario Internacional “Tejiendo redes para la protección de Mujeres defensoras de Derechos Humanos en Zonas de Conflicto” ha reunido esta semana a reconocidas defensoras y especialistas en Derechos Humanos e igualdad de género que han dibujado el mapa de situación que viven países como México, Honduras o Colombia en cuanto a la protección de mujeres defensoras de los Derechos Humanos y a los avances y retos de los mecanismos de protección.

El IUDC-UCM ha asistido como invitado a este acto celebrado en el Centro Cultural la Corrala de Madrid y organizado por PBI-Estado Español, Front Line Defenders, JASS Mesoamérica, IM-Defensoras y Calala Fondo de Mujeres.

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En la presentación del Seminario,  Adela Díaz – Directora de la Oficina de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación – y Elisa Nieto – Jefa de la Unidad de Género de la AECID -, han destacado la importancia de la Agenda “Mujer, paz y seguridad”, nacida con la aprobación de la Resolución 1325 por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hace 16 años. Según han señalado, gracias a esta se ha desarrollado un amplio y avanzado marco normativo para la protección y el empoderamiento de mujeres y niñas que hoy, además, ayudan a legitimar sus luchas. No obstante, recalcaron la necesidad de una mayor actuación por parte de la Comunidad Internacional y de aumentar la AOD en el apoyo a cuestiones de género y a la lucha contra la discriminación y violencia que sufren estas mujeres.

En este sentido, Manuela Mesa –Codirectora del Instituto Universitario sobre Derechos Humanos, Democracia y Cultura-,  y Andrea Torres Bautista –Coordinadora Jurídica de la Fundación Nydia Erika Bautista- han reclamado  la necesidad de que las Resoluciones de la ONU no se queden en papel mojado y den lugar a Planes de Acción concretos. Estos últimos han sido un relevante mecanismo de implementación que ha permitido la inclusión de la sociedad civil y una evolución en la coordinación de los actores y en los mecanismos de rendición de cuentas. Con ello se logra, en última instancia, la potenciación de la participación de las mujeres en las misiones de paz y una integración de la perspectiva de género en estas. El actual caso de Colombia, por ejemplo, pone en relieve esta cuestión. Como Andrea Torres ha señalado, a pesar de la buena práctica establecida en la Sub-comisión de Género en la mesa de negociaciones de  la Habana, se han registrado 271 ataques contra mujeres defensoras, y la decisión del “No” en el reciente plebiscito desemboca en una renegociación en la que ya no se defenderá esta perspectiva de género y se perderá una gran oportunidad de avance en la materia.

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Por su parte,  Marusia López  -co-coordinadora del Área de Poder y protección de JASS -, Imelda Marrufo – integrante de la Red Nacional de Defensoras de los Derechos Humanos de México – y Dina Meza -Directora de la Asociación por la democracia y los Derechos Humanos en Honduras-, han aportado una perspectiva regional del problema, con datos de La Iniciativa Mesoamericana de Defensoras, que documentó en su último informe 1688 agresiones a mujeres defensoras entre 2012 y 2014 en El Salvador, Guatemala, Honduras y México. En todos estos países, se presentaron las mismas formas de violencia: persecución, hostigamiento, amenazas y criminalización de las mujeres defensoras. 

Retos por conseguir

La última parte de este seminario se dedicó a los avances y retos de los mecanismos e instrumentos nacionales, regionales e internacionales para la protección de mujeres defensoras. Alda Facio – Presidenta del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre la cuestión de la discriminación contra la mujer en la legislación y en la práctica – puso de relieve la complejidad de las negociaciones en cuestiones de género dentro de Naciones Unidas, debido a la diversidad de países y culturas que la integran, y que hacen aun más relevante resoluciones como la 1325 y acuerdos que protegen a las mujeres, aunque solo de manera instrumental, de la violencia y la discriminación.

Por otro lado, Lola Sánchez – Integrante de las Comisiones de Cooperación para el Desarrollo y Comercio Internacional en el Parlamento Europeo – se refirió a la necesidad de presionar desde la sociedad civil al Parlamento Europeo para que sus políticas sean coherentes con el respeto a los Derechos Humanos, algo que ya se registra en sus Tratados constitutivos (art.208 del TFUE) pero que no se cumple en la realidad, como se demuestra en la actual crisis de los refugiados o en la firma de Tratados de Libre Comercio que atetan contra estos derechos.

Para finalizar, María Martín  -Oficial de JASS Mesoamérica– y Mar Saiz – Coordinadora de incidencia de Brigadas Internacionales de Paz – concluyeron abordando algunos de los retos más importantes para la protección de las mujeres defensoras, tales como buscar sustitutos a mecanismos de protección que son demasiado individualistas – cuando normalmente las defensoras trabajan en colectivo -, esencialmente reactivos, y que no afrontan la criminalización y estigmatización sufrida. En último punto, se subrayó la necesidad de colocar a las defensoras en el centro para que sean ellas mismas quienes elaboren sus propias estrategias de protección, siempre en el marco de redes que conecten experiencias y conocimientos entre ellas y que enriquezcan su labor para seguir avanzado en la materia de defensa de los Derechos Humanos.

Artículo escrito por Rocío Estévez