10 DE DICIEMBRE DE 2020

 

La cooperación Sur-Sur y triangular en el marco de la Agenda 2030 y los ODS. Dr Javier Surasky – Universidad Nacional de la Plata (UNLP- Universidad Nacional de la Plata) y Centro de Pensamiento Estratégico Internacional (CEPEI-Colombia).

 

El Dr Javier Surasky comenzó su ponencia tratando el proceso y condiciones que llevan hacia la construcción y forma de la agenda 20-30. En todas las formas de la cooperación los contextos en las relaciones internacionales importan, y las discusiones en torno a la Agenda 20-30 empezaron en un momento propicio para que la Agenda sea lo que es actualmente. Se debe a tres elementos centrales; en el 2015 se terminaban los objetivos del milenio y había que pensar en qué venia después, había que definir un documento que diera un paso más antes de que se venciese el protocolo de Kioto, por último, se evidenció la necesidad de compromisos fuertes. La cumbre de Río +20 abrió muchos procesos de negociaciones.

Además, añadió el profesor, el tema ambiental tenia gran disposición de involucrar actores no estatales.

 

Como resultado, destacó Javier Surasky, Rio +20 pone en marcha el proceso para crear objetivos de desarrollo sostenible. Es un momento fundacional porque es la primera vez después de muchos intentos que la agenda ambiental y de desarrollo quedan fundidas en la Agenda de la Organización de las Naciones Unidas.

En la redacción del contenido de la Agenda, los negociadores usaron más de la mitad del tiempo en que expertos les explicaran qué era el desarrollo sostenible y qué había en juego. La Agenda se escribió en 4 días, debido a haber conseguido previamente una atmósfera de entendimiento.

 

Dentro de las controversias que se dieron, dos son destacables, explicó Javier Surasky:

  • Concepto de familia: El término ‘’de cualquier tipo’’ se eliminó. Dio por tanto un paso atrás en materia de derechos reproductivos.
  • Dos de los grupos enfrentados hasta el ultimo momento fueron los países más endeudados vs países menos adelantados. Disputa sobre qué grupo era el prioritario de la Agenda. Esto refleja que había disputas de todo tipo, no funcionaba la lógica de negociaciones Norte-Sur exclusivamente.

 

El documento tiene un nivel de ambición y que trae unas novedades en cuanto a proyección difíciles de encontrar en el pasado. Son metas cuantitativas y cualitativas.

 

En cuanto a los indicadores, el profesor aseguró que definirlos los no era tan fácil y la decisión que se tomó fue la de no escoger medidores, y dejarlo al comité de estadísticas de la Organización de las Naciones Uunidas. El marco de indicadores es ahora mismo de más de 200. En los ODM eran 48.

 

Aclaró que es necesaria una distinción; la Agenda 20-30 no es lo mismo que los ODS. Los Estados al adoptar la agenda establecen ese horizonte, y para llegar tenemos que hacer estrategias encaminadas a ello. Fin y medios quedan unidos de forma indisoluble. Podemos por tanto exigirle a los Estados que se comporten tal y como se estableció en la Agenda, de forma permanente, independientemente de en qué estado se encuentren los medidores de los ODS en ese Estado.

 

Respecto a los principios de la Agenda 20-30, Javier Surasky destacó los más interesantes.

El principio de universalidad: Esta agenda es aplicable a todos los países. Pero hay que tener cuidado con esto, porque este principio es fantástico, tiene que ver con la idea de que el desarrollo no tiene final, de que todos tenemos cosas que aportar a la Agenda y todos tenemos que aplicarlo. Pero esto ha llevado a algunas situaciones que si no tenemos en cuenta pueden ser preocupantes; ahora que se ha aprobado la Agenda 20-30 todos somos países en desarrollo. No se puede aceptar que una jefa de gobierno de un país nórdico diga que están en desarrollo, porque esto implica empezar a relajar algunas cargas de las que los países desarrollados tienen que tomar medidas.

 

Principio de no dejar a nadie atrás: Lo que contiene la Agenda hay que hacerlo, pero concentrándose en los grupos más vulnerables. Primero que todo hay que concentrar nuestra atención en las situaciones de los que se están quedando atrás. En cuanto a este principio, también hay que preguntarse qué grupos son, ya que los grupos vulnerables no tienen que ser los mismos en todos los niveles (global, regional, nacional). En Sudáfrica pueden ser los mineros, por ejemplo. Este principio incluye que cada región o país debe ser capaz de identificar cuales son los grupos vulnerables. La mayor vulnerabilidad existente es la de la invisibilidad; aquellos grupos que ni siquiera vemos como vulnerables porque están fuera de las preocupaciones o estadísticas.

 

Principio de trabajo fuera de silos. Significa aceptar un elemento de la realidad. Lo público no puede gestionarse de manera vertical. Hay que encontrar esos puntos de impacto cruzados, de sinergias múltiples. Los objetivos en su conjunto son mucho más importantes que cada uno por separado.

 

 

Adentrándose más en el punto central de su ponencia, el profesor atajó el tema de la relación entre la Agenda 20-30, ODS y Cooperación Sur-Sur y Triangular.

 

La Cooperación Sur-Sur nace a partir de un proyecto político, en Bandung (Países no Alineados). No se entiende como un espacio técnico, es mucho más amplio. La Agenda 20-30 contiene muchos de los principios que la Cooperación Sur-Sur ya contenía. Trazar lazos entre el principio de solidaridad y el de no dejar a nadie atrás es muy simple. Los principios básicos de la Cooperación Sur-Sur con base política tienen sustento en la Agenda 20-30, los podemos encontrar y encajar sin ninguna dificultad. La Agenda 20-30 no menciona demasiado a la Cooperación Sur-Sur y Triangular, pero esto es porque no es relevante para la Agenda por la universalidad que pretende.

 

‘’La coincidencia de valores en la lectura política de ambas es evidente’’ dijo Javier Surasky.

 

El problema que surge de esto es que abre puertas y cierra otras. En el marco actual que hay en América Latina y el Caribe recuperar los principios de la Cooperación Sur-Sur es complejo, hay visiones distintas sobre lo que significa. Uno de los problemas más graves es precisamente la erosión de la base política, y se ha movido el interés hacia la lógica de la Cooperación Norte-Sur (ayuda interesada, ubicar propias empresas…). La Cooperación Sur-Sur tuvo mayor éxito cuando se vio como diferente, pero en los últimos años se ha aceptado la visión de que es un complemento a la Cooperación Norte-Sur, lo que la relega a un segundo puesto.

‘’Hablar de subdesarrollo no es una cuestión teórica, es sobre lo que nos pasa todos los días’’, por lo tanto, no podemos pensar la cooperación internacional igual que los socios desarrollados, señaló Javier Surasky.

 

Los espacios para la cooperación Sur-Sur dentro de la Agenda 20-30 resultan importantes y se pueden hacer enormes contribuciones. Para esto es necesario, primero, internalizar la Agenda, leerla en clave de los países del Sur, como herramienta para la Cooperación Sur-Sur. Es una tarea que tiene que liderar el Estado, pero no puede hacerlo solo. Redescubrir la Agenda 20-30 desde la Cooperación Sur-Sur exige un trabajo multiactor en el que puedan participar con voz real la sociedad civil y el sector privado.

 

Por lo tanto, dijo el profesor, los Estados tienen que buscar la manera de procesar y trabajar con los datos que producen fuentes no oficiales, en concreto los que son capaces de producir las empresas privadas. La información que se produce cuando se hace Cooperación Sur-Sur es relevante, no es una información que puedan mantener los Estados en carácter reservado. Va en contra del involucramiento de actores y la Agenda 20-30, ya que es una herramienta de los pueblos.

 

En referencia a la situación que nos deja la pandemia, Javier Surasky hizo algunas reflexiones.

 

Cuando pensamos en estos temas, tenemos que pensar en qué significó el COVID. No se sabe como va a ser el mundo post-COVID, pero hay cosas que sí se saben ya y que son importantes para estos aspectos de la Agenda y la Cooperación Sur-Sur.

The Economist publicó en el año 2009 un documento donde los expertos entrevistados decían que hay que tener cuidado porque estamos a las puertas de una pandemia mundial. En 2016, el programa de la Organización de las Naciones Unidas para el medioambiente, llamado Fronteras, señaló como riesgo urgente una pandemia, volviendo a acertar. Meses antes de que llegara la pandemia, la OMS advirtió de que la pandemia era inminente. A nadie le interesó escuchar a los expertos, porque de lo que hablaban es de algo que podía pasar, y prepararse para esa posibilidad implicaba una gran inversión de recursos, y la decisión fue la de no invertir en ello.

 

Se refleja, aseguró Javier Surasky, que no conseguimos aprender de nuestros errores, escucharnos ni encontrar formas de hacer política en la que de verdad nos prestemos atención y estemos dispuestos a invertir recursos económicos y políticos. Este es un serio problema para la cooperación mundial, y la Sur-Sur en particular.

 

Para que esta crisis sea superada es necesario un cambio cultural de la sociedad. Estos cambios culturales, llevan mucho tiempo, no se producen espontáneamente. ‘’Hay que acelerarlo, de una forma sin precedentes’’ concluyó Javier Surasky.

 

Preguntas

 

José Ángel Sotillo: ¿Y no crees que cuanto mayor es la ‘cooperación’ de China más se adapta a los criterios e intereses de lo que identificamos como la ayuda exterior?

 

Javier Surasky: China está desarrollando una política exterior de liderazgo global, y ese modelo no responde a los principios de Cooperación Sur-Sur. No es un liderazgo igual que el de EEUU, no es basado en lo militar, ni de consumir importación ni producir tecnología. Es un modelo de dependencia de su producción.

 

Brigith: ¿Cuál es el papel de las empresas?

 

Javier Surasky: Su papel es importante, pero las empresas necesitan el permiso del Estado. Las empresas tienen intereses diversos. Los gobiernos están condicionados al voto por el medioambiente, por ello deberán defender esos intereses y enfrentarse a empresas que tengan objetivos incompatibles con ello.

 

 

Los actores intergubernamentales en la cooperación Sur-Sur y triangular. Sr. Juan Pablo Prado Lallande – Prof. De la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP – México).

 

El señor Juan Pablo Prado Lallande habló en su ponencia sobre los actores intergubernamentales. La Cooperación Sur-Sur, al ser una herramienta de los gobiernos, satisface intereses y preferencias del ámbito político y público, en convergencia con propósitos concomitantes por parte de países estratégicos, y eventualmente, mediante el respaldo de instancias regionales o mundiales intergubernamentales.

 

La idea fuerza, por tanto, al ser de carácter predominantemente oficial, conlleva a que sus actuaciones obedecen en una buena medida a propósitos domésticos, necesidades estratégicas de los países socios y a responsabilidades regionales y globales, como los ODS. Aquí tenemos presente el concepto de coherencia de políticas. Tenemos como actor centrar a los actores institucionales. El papel de los organismos intergubernamentales es homologar propósitos y medios para que la Cooperación Sur-Sur consiga sus expectativas.

 

El profesor hizo un pequeño repaso de los antecedentes. Echando la vista atrás, el mundo fue segmentado en 2; Norte/Sur, Desarrollo/Subdesarrollo, Donante/Receptor. El mundo de la Guerra Fría estaba reinado por la lógica bipolar. Lo interesante aquí es que esto no fue permanente, porque el Sur despertó. Los países con más capacidades de internacionalización y liderazgo nacional levantaron la voz y promovieron la Cooperación Sur-Sur. Fueron líderes del Sur los que fundaron esta nueva modalidad de colaboración para promover la imagen y la presencia de sus países.

Esto explica el por qué la Cooperación Sur-Sur nace como un instrumento de política exterior. Para que exista la política exterior hay múltiples propósitos, pero sobretodo es para empoderar al país de referencia. Para promover intereses en común, pero también para competir en los escenarios regionales o globales. Por último, para incentivar propósitos comunes, como los ODS.

 

La Cooperación Sur-Sur, continuó Juan Pablo Prado, dinamiza el contexto internacional. Elimina el monopolio de la cooperación al desarrollo tradicional. La Cooperación Sur-Sur fue concebida para internacionalizar al Sur, pero sobretodo para fortalecer la soberanía de los gobiernos participantes. En términos generales, la Cooperación Sur-Sur es muy institucional, la soberanía es un fundamento esencial. Refuerza la internacionalización de los países sin arriesgar la soberanía ni el poder estatal, promueve soberanía y refuerza capacidades gubernamentales.

 

Por lo tanto, es un instrumento político al servicio de la política exterior. Los gobiernos fomentan su Cooperación Sur-Sur para tener mayor protagonismo internacional. Los países en desarrollo visibilizan su Cooperación Sur-Sur pero hacia el exterior, no necesariamente hacia adentro, porque tiene un coste político. Algunos ejemplos;

  • URSS apoya a Egipto.

 

Juan Pablo Prado señaló lo difícil que es honrar los principios de Cooperación Sur-Sur en la práctica. Esta es una razón más por la que el grueso de la Cooperación Sur-Sur oficial se dedica a abordar temas de interés gubernamental, capacidades gubernamentales y temas de interés público. Es más fácil que saltar hacia el ámbito privado. El protocolo establecido es más orientado a estos actores gubernamentales. Hay divergencia y contrastes en los participantes de PIFCSS, de oficina que gestiona esta actividad, lo que ocasiona problemas administrativos y de convergencia entre los países que realizan Cooperación Sur-Sur. Desde un sentido optimista, hay diversidad y soberanía en el ejercicio de la Cooperación Sur-Sur, pero, por otro lado, es muestra de la fragmentación que hay a la hora de gestionarla.

 

Lo vemos reflejado en esta tabla:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y, para hacer énfasis en esa diversidad, en este cuadro se hace referencia a nivel global y regional, donde tenemos muchos de los organismos oficiales que acompañan y homologan las actividades de los países.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El ponente mostró unos datos interesantes sobre la Cooperación Sur-Sur intergubernamental en América Latina: Más del 80% de sus operaciones en este plano las instrumentan por la vía bilateral, como un claro elemento de política exterior. El ámbito social, el reforzamiento institucional y económico de gobierno a gobierno explican el principal cariz de su funcionamiento.

 

Como conclusión, hizo un balance general. El grueso de la Cooperación Sur-Sur que celebran los gobiernos de América Latina y caribeños corresponde en su gran mayoría a ejercicios de fortalecimiento de capacidades socioeconómicas, institucionales e infraestructura pública, en consonancia con su figura de instrumento de política exterior, al servicio de objetivos estratégicos y preferencias de los gobiernos practicantes. La Cooperación Sur-Sur se perfecciona mediante organismos y mecanismos de colaboración; actores globales o regionales que se definen también por su fisionomía intergubernamental, respetuosos de la soberanía de los participantes. Existe un déficit, se necesita una mayor participación social en las acciones de Cooperación Sur-Sur promovidas desde los gobiernos. El tema de democracia, apertura y representatividad es importante, son elementos que todavía tienen que mejorar mucho al amparo de la Cooperación Sur-Sur intergubernamental.

 

Tahina Ojeda, al acabar la ponencia, aportó algunas claves. La necesidad de cambiar el paradigma. Las alianzas multiactor se vuelven necesarias en este contexto, para poder expresar y dirigir la política publica a las necesidades de la población. Todos tenemos algo que aportar, y no hay que perder ese lazo que une la política publica y la población.

 

11 DE DICIEMBRE DE 2020

Los actores intergubernamentales en la cooperación Sur-Sur y triangular: el caso del Programa Iberoamericano para el Fortalecimiento de la Cooperación Sur-Sur (PIFCSS). Dr. Fernando Nivia-Ruiz – Investigador del Centro de Investigación en Cooperación Internacional y Desarrollo de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM – Argentina).

 

Fernando Nivia-Ruiz comenzó su ponencia afirmando que la cooperación Sur-Sur trasciende los espacios bilaterales. La región de América Latina es dónde más han prosperado los debates en términos de cooperación Sur-Sur, por ello el profesor explicará, en este marco, lo que implica el Programa Iberoamericano para el Fortalecimiento de la Cooperación Sur-Sur.

 

En relación a las claves fundamentales en términos de contexto, el Sur buscaba un posicionamiento mayor. Existía un mayor esfuerzo de institucionalización de la Cooperación Sur-Sur tanto a nivel nacional como regional e interregional.

 

El programa, explicó el doctor, tiene un elemento fundamental, y es la discusión política. En 2008 se da la aprobación del programa de cooperación horizontal Sur-Sur. Tenía el objetivo de fortalecer las instancias nacionales mediante la cooperación, promover la adopción de posiciones regionales comunes (se ha ido perdiendo), contribuir a la cooperación en el ámbito de la información monitoreo e implementación, buenas prácticas.

 

Esto brinda, afirmó Fernando Nivia-Ruiz:

  1. La oportunidad de contar con un espacio donde se puedan dar estas discusiones, sobretodo a nivel político.
  2. La utilidad de fortalecer las capacidades de gestión de la cooperación Sur-Sur.
  3. El compromiso institucional para la consolidación de la cooperación Sur-Sur en la política exterior.
  4. La confianza que se genera en estos espacios.
  5. Proporciona personas cualificadas que hicieron posible este programa.

 

Hay un elemento que el doctor señaló, y es esa fortaleza institucional dentro de los países de América Latina; llegada de la democracia, necesidad de inserción tras la Guerra Fría… Hay un fortalecimiento de la institucionalidad. Esto contribuyó al avance de este programa.

 

Dos niveles de relación que existen de los países miembros con el programa y viceversa:

  1. Nivel político. Consejo intergubernamental.
  2. Nivel técnico. Cada día los funcionarios de los gobiernos operativizan las decisiones tomadas por el consejo intergubernamental.

También cuenta con mecanismos para la implementación, destacó Fernando Nivia-Ruiz:

  • Programas de formación.
  • Mecanismo estructurado para el intercambio de experiencias que posibilita el fortalecimiento entre unidades rectoras de cooperación de dos o más países.
  • Sistema integrado de datos, que permite que a través de un sistema los países reporten sus iniciativas de cooperación y con el se nutre el informe del programa.

 

Hay todavía una gran disparidad de criterios entre los países, aseguró el ponente. Es normal, porque todavía no hay consenso sobre el concepto de cooperación Sur-Sur.

Algo que señaló también es que incluso con la coyuntura del big data, sigue siendo información poco accesible.

Para terminar, Fernando Nivia-Ruiz resaltó los aspectos más destacables:

  1. Apuesta regional consolidada y que representa un referente mundial, sobre todo en el Sur global.
  2. Más allá de coyunturas o proyectos políticos domésticos de los países, el programa sigue teniendo todos sus miembros.
  3. El ejercicio de diálogo político es muy importante, aunque se ha ido mermando un poco.
  4. En cuanto a la gobernanza del programa, los mecanismos y estructura planteados, no dependen de los aportes económicos de los miembros, lo cual es destacable. Todos son miembros y hacen aportes voluntarios, pero no condiciona la participación.
  5. Hay que plantearse de por qué hay países que dejan de reportar datos o aportar iniciativas. En la dimensión técnica hay que seguir motivando el consenso y participación.
  6. Hay que trabajar en mantener una memoria del programa, ya que el personal va cambiando y la localización también.
  7. Debilidad importante: anclarlo a un país. Todos los países quieren ser sede del problema, hay que combinar esos dos elementos.

La cooperación Sur-Sur y Triangular descentralizada y transfronteriza. Dra Tahina Ojeda Medina – Coordinadora de la línea de investigación en cooperación Sur-Sur y Triangular en el IUDC-UCM y profesora del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad de Nebrija.

 

Tahina Ojeda dio paso a su ponencia estableciendo algunos conceptos básicos. La cooperación Sur-Sur descentralizada incluye una cooperación Sur-Sur subnacional o subestatal dependiendo de la lógica de cada país. Además de los gobiernos, participan otros grupos en esta cooperación, actores diversos (públicos, privados, sociales).

Estos actores tienen interacción y relaciones internacionales con sus pares en otros lugares del mundo.

Las ciudades, señaló la profesora, han usado el potencial de estas relaciones para la internalización de los territorios para distintos objetivos. Esto permite poner en valor internacional a la ciudad, y de cara a la política interna se ganan más espacios dentro de la organización política nacional.

Destacó que cada vez más, esta cooperación adquiere relevancia. Estas unidades políticas han tenido mucha trayectoria de trabajo en red, los actores locales han ido trabajando en redes internacionales de asociación para poder atender temas de sus intereses.

La cooperación transfronteriza puede entenderse como amplia (gobierno nacional) o descentralizada (resolver problemas comunes, generación de dinámicas sociales, gestión conjunta de recursos naturales…). Las fronteras son zonas de gran interacción, generando un entramado social propio. Por ello, explicó, hablamos de cooperación descentralizada fronteriza en estas situaciones, lo que permite conseguir nuevas capacidades y recursos para poder atender los asuntos locales. Los asuntos de políticas publicas locales afectan directamente en la vida de las personas, estás ya en el territorio; cuestiones de servicios básicos, garantía de derechos.

Para terminar, Tahina Ojeda destacó la fortaleza de intercambiar conocimientos y experiencia con pares, que permite innovar en métodos de gestión e innovación para los gobiernos locales y territoriales.

Tenemos aquí, por lo tanto, una vinculación entre Cooperación Sur-Sur descentralizada y transfronteriza. Los gobiernos locales sirven de actor bisagra que conecta a más actores. Este es un elemento relevante, y los objetivos 20-30 son un reto bastante importante para los actores locales, ya que se han asumido objetivos que hay que localizar y aterrizar en los territorios. La Agenda es como una hoja de ruta de carácter global, y hay que territorializarlos, trasladarlos al ámbito territorial, expuso la profesora.

Se trabaja engranando esos objetivos de carácter territorial con los ODS. En el ámbito local es menos complicado, porque los actores están más articulados. En el ámbito estatal o nacional puede llegar a ser más complicado.

Preguntas:

 

Debora Fagaburu compartió su experiencia en el Programa escuelas bilingüe de frontera, caso emblemático dentro del MERCOSUR. Representa muchas de las características de la Cooperación Sur-Sur descentralizada y transfronteriza. Lo importante es el rol activo de la sociedad civil. Se basaba en la educación multicultural en las escuelas de territorios fronterizos. La cercanía que les daba el hecho de estar a pocos km permitió a estos actores locales superar estos desencuentros de idiosincrasia y culturales que pudiera haber.

La cooperación Sur-Sur y Triangular del sector privado (empresas e instituciones financieras). Dr. Jorge A. Pérez-Pineda – Prof. De la Universidad Anáhuac de México.

Jorge A. Pérez habló sobre el papel del sector privado en la Cooperación Sur-Sur y Triangular. Aparece como algo novedoso, pero no lo es. La experiencia del Plan Marshall ya incluye esta cooperación. Hoy en día en muchos procesos de reconstrucción tras conflictos también se da. El sector privado ha estado a nivel internacional latente.

 

Se puede decir, señaló el profesor, que el rol del sector privado esta condicionado por el sistema de cooperación internacional. Puede que la arquitectura tradicional fuera muy centrada en los Estados y dejaba un poco fuera al sector privado. En el nuevo siglo, finales de los 90 hay un giro en varios documentos clave en los que se alude al papel del sector privado. Esta nueva arquitectura abre la puerta a una relación más horizontal entre actores en la cooperación.

 

Se incorporan de esta forma más actores desde todos los sectores (sociedad civil, sector privado). Se observa en los últimos años que el proceso de globalización y el auge de la privatización, ha resultado en que el sector privado gane importancia. El sector privado ha sido en muchas ocasiones favorecido por el Estado, por lo que también tiene una responsabilidad en la contribución de los asuntos de cooperación de los países.

 

El profesor explicó cómo se destacan tres factores que han influido en esta reconfiguración:

  • Nueva arquitectura de la cooperación
  • La fatiga de la ayuda: las contribuciones del Norte tienen un menor impacto en los países del Sur, hay muchos debates al respecto. El panorama requiere más y nuevos recursos.
  • Cambio de la economía mundial: el sector privado es más importante.

El cambio de paradigma conlleva cambio de sistema y fuentes de financiación para el desarrollo, debido a recursos insuficientes, altos costos de negociación, ayuda en forma inadecuada e inapropiada, y la ayuda es volátil e impredecible (a veces puede contribuir a la inestabilidad).

Jorge A. Pérez hizo una tabla sobre cómo el sector privado toma importancia en el contexto internacional actual:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la Agenda 20-30 hay tres grandes niveles de vinculación del sector privado con los ODS.

 

 

 

 

 

 

 

 

De manera indirecta y transversal también se encuentra el sector privado. Los ODS, desde su enfoque multiactor y multinivel alude a la participación del sector privado.

 

Hay que reconocer, dijo el profesor, que el sector privado no es homogéneo. Pero, podemos destacar algunas fortalezas comunes:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y es que, destacó el profesor, las empresas se interesan cada vez más en contribuir a los ODS e impactar de manera positiva en la comunidad internacional. Podemos ver las distintas formas en estas 2 tablas:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Respecto a los retos tras el PABA +40, Jorge A. Pérez subrayó lo siguiente:

  • 16: Reconocimiento del aumento en el numero de agentes pertinentes que intervienen en el desarrollo
  • 28 b y f: Contribuir fomentando alianzas que contribuyan a los ODS movilizando recursos diversos y se proponen alianzas innovadoras con diversos actores. Sector privado y buenas prácticas en Cooperación, sector privado para multiplicar el potencial de la Cooperación al desarrollo.
  • 31b y c: Enfoques inclusivos de múltiples interesados en Cooperación Sur-Sur y Triangular

 

Además de esto, hay un conjunto de expectativas tras el PABA +40, reflejados en esta imagen:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para concluir, el profesor dejó una pregunta para el debate, en el que participaron muchos estudiantes y resultó muy interesante. Sobre la participación del Sector Privado en los ODS, ¿ayudan más de lo que dificultan, ya que a menudo llevan a cabo prácticas contrarias a estos objetivos?