El pasado 8 de junio, el Instituto retomó su actividad presencial con la conferencia “La Agenda 2030 y el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular. Implicaciones en América Latina”, enmarcada en el ciclo de conferencias sobre la Agenda 2030 organizado por la Sección Iberomericana del Ateneo de Madrid.

 

La conferencia corrió a cargo de nuestro investigador, Jorge García Burgos, coordinador de la línea de investigación en Migraciones, Género y Desarrollo del IUDC que comenzó con un análisis introductorio de la migración desde los flujos migratorios a lo largo de la historia; las tendencias migratorias del siglo XXI y el rápido crecimiento de la movilidad; las causas migratorias y el aumento de fronteras; la vulneración de los DDHH en origen tránsito y destino y la migración como un potencial vector de desarrollo.

Seguidamente pasó a referirse a los antecedentes normativos e históricos y a los múltiples avatares que precedieron al Pacto Mundial para la Migración firmado el 19 de diciembre de 2018 en Marrakech con 23 objetivos y 187 acciones y cuyo carácter, a pesar de no ser vinculante y de que  de los 169 países presentes, 152 votaron a favor, 12 se abstuvieron y 5 votaron en contra (EEUU, Israel, Hungría, República Checa y Polonia), constituyó un paso fundamental en la gobernanza de las migraciones internacionales y la asunción de una serie de compromisos políticos que pasan después a ser también compromisos morales.

En relación a América Latina, puso de relieve que ésta es la segunda región del mundo con mayor número de migrantes después de Asia, con migraciones provocadas por conflictos y por motivos económicos y ambientales, produciéndose en los últimos años un incremento en las migraciones intrarregionales. Del mismo modo, abordó la importancia y el peso económico de las remesas, que en el caso de México, las formales ascienden a un 2% del PIB o en El Salvador a un 15% y la articulación de las diásporas a través de diferentes programas .

Para terminar, llevó a cabo un esbozo de cómo considera que se presenta el futuro inmediato de las migraciones tras la crisis del COVID-19 para la región latinoamericana; se producirá un empeoramiento de las condiciones en el origen, tránsito y en destino. En el origen, mayor desigualdad, colapso de los sistemas de salud, empeoramiento de las condiciones laborales y un descenso de las remesas; en el tránsito, especialmente un colapso en los albergues y en el destino, situaciones como el bloqueo de las solicitudes de asilo por parte de EEUU, repatriaciones desde este país y el incremento de la xenofobia.