Post escrito por Rocío Estévez Domínguez

El pasado viernes 24 tuvo lugar en Casa de América la presentación del Informe de Desarrollo Humano 2016, estableciéndose así España como uno de los países pioneros en dar a conocer esta nueva edición. Para esta ocasión, destacadas personalidades se reunieron para hablar de la importancia que mantiene este informe, de los avances y retrocesos a nivel global y de los grandes retos a los que aún nos enfrentamos.

, Secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, comenzó remarcando los tres desafíos principales a los de se enfrenta actualmente el Desarrollo: las privaciones, la desigualdad y el auge de los extremismos. Destacó la necesidad de abordar estas tres cuestiones de manera prioritaria y urgente, puesto que cualquier avance ha de pasar por su resolución. Sin embargo, Casa expuso el avance que se ha dado en los últimos 25 años a nivel global.

España, por su parte, ha retrocedido en el Informe del puesto 26 al 27 y, aunque se hayan producido avances muy importantes en los últimos años, hemos de plantear esto como un aliciente para seguir avanzando después del estancamiento provocado por la crisis.

Por último, y refiriéndose a los cambios y repercusiones que está provocando recientemente la globalización, se relacionaron las externalidades negativas con la inseguridad que viven aquellas personas que han quedado excluidas en este proceso. Para solucionar esto, García Casas propone la inversión en políticas públicas firmes y fuertes que permitan su inclusión y desarrollo.

Colectivos en riesgo

Por su parte, Magdy Martínez Solimán, Subsecretario de la ONU y Administrador adjunto del PNUD, también destacó la relevancia de los colectivos que se están quedando atrás en este desarrollo, sobre todo en los países en vías de desarrollo, haciendo hincapié en mujeres y niñas, minorías étnicas, poblaciones indígenas, refugiados, colectivos LGTBI, personas con discapacidad y personas mayores. Entre todos estos colectivos, se centró especialmente en aquel que ocupa más de la mitad de la población mundial: las mujeres y niñas, responsables de tres cuartas partes del trabajo familiar no retribuido.

Para hacer frente a estas grandes brechas, señaló la eficacia ya demostrada de las políticas públicas que cubren los derechos universales y las políticas más focalizadas. Estas herramientas ya han dado resultado en muchos casos, especialmente en el ámbito de la Cooperación para el Desarrollo. Ejemplo de ellas son las políticas a favor de la sanidad, el crecimiento inclusivo (como el empleo) o la creación de comedores escolares y, en cuanto a  políticas más focalizadas; destacó el sistema de cuotas en favor a minorías étnicas o mujeres, la creación de infraestructuras y tecnologías a favor de personas discapacitadas o el empoderamiento de colectivos discriminados.

Por último, Magdy Martínez hizo un repaso de aquellos datos más significativos de algunos de los índices del Informe de Desarrollo Humano, entre los que destacaron la buena posición en igualdad de género del Estado Español o la disminución y envejecimiento de su población  con respecto a otros países de la UE.

Por su parte, Rebeca Gynspan, Secretaria General de la SEGIB, quiso dar un mensaje esperanzador destacando el progreso que han realizado tanto España como de los países de América Latina en este informe. Citando una frase de Amartya Sen, presentó IDH como “un índice casi tan simplificado como el PIB pero muchísimo más importante que este”.

Para finalizar, Grynspan señaló cómo este índice ha evolucionado desde su creación en cuestiones metodológicas integrando, por ejemplo, el concepto de pobreza multidisciplinar, que extiende la cobertura del estudio y nos ayuda a entender mejor una realidad compleja. Además, y siguiendo en esta línea, reconoció  como necesario entender aquellas desigualdades que se esconden detrás de los promedios, aquello que denominamos discriminación horizontal y, por lo tanto, defendió la importancia de los indicadores desagregados en informes de esta índole.