Ponente: Rubén Alba Aguilera. Servicio Europeo de Acción Exterior

 

Rubén Alba comenzó su ponencia estableciendo unos conceptos básicos para comprender el desarrollo de su exposición. En primer lugar, la cooperación en la UE es de competencia compartida entre UE y estados miembros. Esto es importante porque la UE, con la nueva comisión y alto representante (Borrell) tienen como objetivo reforzar esos lazos y rol de la UE como un poder blando.

 

Resaltó a su vez que un pacto verde también está sobre la mesa, con objetivos ambiciosos. Supone a nivel externo impulsar una serie de políticas con estos países con los que tenemos recorrido de buenas relaciones. De esta forma, ayudamos a otros países a que también hagan de este su objetivo propio.

Las alianzas por el desarrollo sostenible y el trabajo también son importantes. Crear empleo de calidad, controlar los flujos migratorios para ello.

 

Para la UE, como explicó el señor Alba Aguilera, la buena gobernanza es una prioridad. La UE ha sido uno de los campeones a nivel mundial en el apoyo a la gestión y prevención de conflictos en el mundo, además de operaciones de mantenimiento de paz. Ligado también al desarrollo y capital humano.

 

Por otra parte, una de las barreras que tiene la UE es esa necesidad de dar más poder a las instituciones europeas, porque los estados miembros se muestran reticentes.

 

Otro punto que explicó el funcionario internacional fue la alianza África-Europa lanzada por Junker, que impulsó inversiones en países en vías de desarrollo y creación de empleo. Ha habido un cambio en el mayor fomento de actores privados para estos asuntos. Sirven para garantizar inversiones del sector privado. Hay un cambio de paradigma; el rol del sector privado se integra como un nuevo pilar sobre la nueva forma de trabajar en los próximos años.

 

En cuanto a los instrumentos en el campo de la cooperación, Rubén Alba Aguilera destacó el plan europeo de inversión externa. Sirve para apoyar las políticas de la comisión.

 

Esa Europa más fuerte con esas líneas de política claras, trabajando en equipo, suena a objetivo exitoso, apuntó el ponente. Se abre un nuevo capitulo de la cooperación al desarrollo de la UE. Se necesitan instrumentos adecuados y renegociar esos instrumentos que rigen los acuerdos que tenemos con los países beneficiarios de nuestra ayuda.

 

Respecto a las relaciones con países ACP, Rubén Alba Aguilera señaló que están regulados por el acuerdo de Cotonou (está en plena negociación). Representan a más de un centenar de países (ACP), podrían ser una mayoría en votaciones de las NNUU.

El objetivo es el desarrollo sostenible, se sigue trabajando con unos objetivos diferentes, pero el último objetivo es este.

 

El acuerdo ACP no solo es desarrollo sostenible; hay área comercial. El comercio libre también es una condición necesaria para apoyar el crecimiento y desarrollo sostenible.

 

Hay que modernizar este acuerdo porque los retos mundiales han cambiado y evolucionado, hay que revisar y adaptar los objetivos.  Por ello, se está trabajando en incluir una serie de elementos; Acuerdo de París, Financiación, alinear el acuerdo con los intereses de la estrategia global de la UE.

Los cambios fundamentales;

  • La UE quiere sintonía entre prioridades estratégicas y que los países ACP se alineen a ellas.
  • ACP que participen activamente
  • Fomentar el desarrollo económico
  • Superar la visión de que el desarrollo es la única solución a todos los problemas, instrumentos multinivel.

Esta cooperación tiene que abarcar la gestión de movilidad, es uno de los puntos donde no hay acuerdo. Hay mucho flujo migratorio de África a Europa y es clave tener un punto de encuentro en este tema.

 

Desde la UE se quiere romper con la idea de donante-beneficiario que genera mucha frustración, y que se nos vea como a China, como inversor. Esto es otro cambio de paradigma, un cambio en cómo entender la cooperación, señaló el funcionario de la UE.

También es importante el concepto de la sociedad civil como contrapeso a los gobiernos. Se trabaja también con la sociedad civil como garante de derechos fundamentales y democracia. El parlamento europeo es un garante de este rol.

 

El marco financiero también esta en negociación. ‘’Queremos que siga siendo un partner, que haya una relación profunda más allá de los fondos que la UE pone a disposición’’.

 

¿En qué se traducen estos retos?

 

El presupuesto de la UE es complejo y dependiente de las situaciones de los Estados miembros. Es clave, destacó el ponente, porque da forma a las prioridades y compromete un volumen de recursos.

Los fondos se dispondrán de forma proporcional a las aportaciones.

 

Actualmente, Polonia y Hungría bloquean la aprobación del presupuesto. Habrá un acuerdo, opinó Rubén Alba Aguilera, que tardará más o menos, ya que es necesaria por el contexto de emergencia en el que nos encontramos.

 

Anteriormente, había un sinfín de instrumentos y presupuestos para la cooperación. Ahora se habla de coherencia, limitar la fragmentación geográfica. De 18 se quedan solo 8 instrumentos. La idea es encontrar un instrumento único. La UE bajo la marca eco son campeones en ayuda humanitaria.

 

Es posible que el acuerdo presupuestario vaya a salir adelante y se espera que no haya muchos cambios en las cantidades, señaló el ponente. El riesgo es que se diluyan las prioridades o el trabajo por parte de la sociedad civil o gobiernos locales.

 

Rubén Alba Aguilera incidió en la importancia de el Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional, dotado con 89 200 millones de euros constará de tres pilares: 1. Un pilar geográfico (con una atención especial a la zona de vecindad y el África Subsahariana), que se verá considerablemente reforzado para afrontar conjuntamente retos mundiales como el desarrollo humano, que comprende la igualdad de género, el cambio climático, la protección del medio ambiente, las migraciones y la seguridad alimentaria. 2. Un pilar temático, que complementará al pilar geográfico mediante el apoyo a los derechos humanos y la democracia, la sociedad civil, la estabilidad y la paz —aspectos que deben abordarse a escala mundial—, además de otros desafíos mundiales que no puede cubrir el pilar geográfico. 3. Un pilar de respuesta rápida, que permitirá a la UE reaccionar con celeridad ante las crisis, así como prestar apoyo para prevenir conflictos, aumentar la resiliencia de los Estados, sociedades, comunidades e individuos, vincular la ayuda humanitaria al desarrollo, así como una acción temprana para abordar otros objetivos de política exterior.

Este instrumento da la flexibilidad para cumplir los objetivos propuestos.

 

 

Como constante en la agenda europea, comentó el funcionario internacional, el uso de los recursos preocupa, porque es dar más poder a las instituciones europeas.

Una gran parte del gasto de este instrumento es computable como ayuda al desarrollo, incluyendo inversiones en seguridad. Se habla también el uso de estos fondos para la crisis migratoria.

 

‘’Como novedad, los siete años se dividen en dos fases para intentar alinearlo con los ciclos electorales de los países con los que trabajamos para estar más cerca de los problemas y situaciones que se presenten’’.

Las próximas etapas serán para cerrar las negociaciones, el triálogo, y el consenso con el parlamento.

 

Para finalizar, el ponente señaló que para finales de verano del año que viene estarían los fondos disponibles, con instrumentos como el IVDCI para firmar rápidamente acuerdos para los países beneficiarios. Sentaría las bases del INDCVI, Cotonou y a nivel nacional de los planes indicativos multianuales; así se sentarían las bases para los próximos 7 años.