La defensa de los derechos y libertades de decidir de todas las personas

 

El pasado miércoles 10 de abril tuvo lugar la presentación del Informe “Un Asunto pendiente la defensa de derechos y la libertad de decidir de todas las personas” celebrado anualmente en la AECID. El acto fue además una conmemoración del acuerdo del Cairo, acuerdo decisivo sobre los derechos reproductivos que une además a múltiples organizaciones y gobiernos para la libertad de decidir de las personas. Por primera vez en la historia con este acuerdo se pone enfoque en desequilibrios, discriminación y desigualdad.

 

Nuria Carrero, jefa del Departamento de Cooperación Multilateral y Unión Europea en la AECID,  comienza con la presentación del informe diciendo que este reitera desigualdades que siguen teniendo lugar en el tema de la salud reproductiva y cómo éstas están vinculadas a la situación económica que hace que muchas personas no tengan acceso a los métodos de planificación familiar. Actualmente con acuerdos de la Agenda 2030 para el Desarrollo se consagran estos principios diciendo que los derechos reproductivos son derechos sostenibles y que son plenos para todas las personas.

 

Comienza la ponencia Isabel Serrano, ginecóloga con 35 años de experiencia, experta en salud reproductiva, miembro del movimiento de la planificación reproductiva y presidenta de la Federación de la Planificación Familiar. Comenzó diciendo que de joven ha vivido un proceso importante de transición del control de natalidad hasta conseguir actualmente, hablar de derechos sexuales y reproductivos. A día de hoy su trabajo consiste en la lucha para que estos derechos sean plenos en todo el mundo.

 

Afirma que la clave para hacer que todos los países tengan acceso a la salud reproductiva es disminuir la desigualdad entre la parte rica y parte pobre del planeta. La situación actual es distinta a la que hubo inicialmente en el tema de estos derechos. En España la mortalidad materna ha disminuido de forma impresionante y también ha cambiado fuertemente la media de hijos por mujer. En 1900 en España la media de hijos por mujer era de 4,7, en 1969 era una media de 3 y ahora es de 1,33. Contó la historia sobre un hombre que en 1970 vendía preservativos en el Rastro, una actividad ilícita en aquellos tiempos. Se acuerda además de que estos años coincidieron con el nacimiento del movimiento feminista en España que comenzaba a reivindicar derechos reproductivos de las mujeres. La implicación en este movimiento, de ONGs, asociaciones que han incorporado a su agenda la salud reproductiva han supuesto la disminución de muertes durante el parto y la desaparición del aborto inseguro y clandestino. Ahora el reto está en conseguirlo a nivel mundial.

 

Destacó que la Federación de la Planificación Familiar fue pionera en comenzar a trabajar con los gobiernos para el cumplimiento de los objetivos en dos vertientes: nacional e internacional. Los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos por lo que a nivel internacional hay que cumplir la agenda y destinar el 0,1% del PIB y 15% de ayuda oficial al desarrollo, es compromiso que siempre se debe cumplir. A nivel nacional también hay que realizar mejor como por ejemplo desarrollar ley de salud sexual y reproductiva, formar a jóvenes en educación sexual y tener acceso a servicios de salud para todas las personas independiente de su situación administrativa. También es necesaria la financiación pública de los anticonceptivos y creación centros específicos de atención a la sexualidad juvenil. Se debe poner mayor atención en la lucha para la eliminación de prácticas como la MGF, el matrimonio forzado y la violencia sexual.

 

La siguiente ponencia fue la de Luis Mora responsable de los Derechos Humanos, Género y Cultura de la UNFPA. Enfocó su discurso entorno a la presentación del Informe. Afirmó que el Informe nos varias preguntas, la primera: ¿Qué ha cambiado mayormente en nuestras vidas en últimas 25 años? Afirmó que si pensamos veremos que tres de las contestaciones estarán relacionadas con el Cairo, con los derechos reproductivos y con cosas concretas e íntimas que atañan al ejercicio de la sexualidad y reproducción como son el hecho de poder decidir con quién tener o no relaciones sexuales, el hecho de decidir el número de hijos que tener o si tenerlos, el hecho de acceder a servicio de salud sin autorización de padre, marido o del hombre que hay en nuestra casa. Estas cosas tan cotidianas son las que representó el Cairo. Representó una de las tres patas que constituyen los derechos de las mujeres en la época contemporánea. Hemos sido capaces como humanidad de reconocer que los derechos de las mujeres son derechos humanos y un año después en Cairo por primera vez en la historia los Estados, Organizaciones de la ONU y otros actores reconocieron que los derechos reproductivos constituían la clave del desarrollo y transformaron de manera irreversible la Agenda de la población a nivel Mundial. Cairo en última instancia, representó la rendición del movimiento global por el control de la población.

 

La Agenda que formó el Cairo ha representado tres grandes avances. El primero fue el cambio a nivel legislativo que se trasladó a nivel nacional, hasta hace poco no teníamos programas y leyes de salud sexual y reproductiva. Temas como la mortalidad materna, la información contraceptiva, el aborto seguro, la violencia contra la mujer y prácticas nocivas, han ido construyendo un marco legal y de políticas públicas. Segunda ámbito es cómo la vida de las mujeres ha cambiado a nivel global. Hubo decrecimiento de mortalidad materna, reducción de epidemia de VIH y Sida, se abrió el acceso de mujeres a la información sobre los anticonceptivos, sobre la violencia de mujer y práctica nocivas. Cairo de esta manera ha conseguido visibilizar lo invisible. Un tercer ámbito es cómo la agenda de Cairo que fue una agenda promovida por el movimiento feminista se ha ido convirtiendo en agenda global a la cual se han integrado otros grupos poblacionales: mujeres indígenas, migrantes o personas con discapacidad.

 

Otra pregunta que nos deberíamos plantear es: ¿Sigue Cairo siendo relevante 25 años después? El informe asume que lo es. Sigue siendo profundamente relevante por el hecho de que una de cada dos mujeres sigue sin poder decidir en sus relaciones sexuales íntimas y sigue sin decidir si puede acceder a métodos de planificación familiar. Sin embargo, Cairo es insuficiente en algunos ámbitos pues no fue capaz de cuestionar el orden económico y social  mundial que llevaba a esa desigualdad sistemática. No fue capaz de plantear reformas estructurales más allá de hacer un énfasis en el fortalecimiento de la demanda por parte de mujeres y acceder a servicios de acción e información. No fue capaz de replantear que significaba el empoderamiento de las mujeres.

 

Otro desafío que supone es dar voz a las mujeres de sur. Ahora pervive un relato de igualdad de género en la que la visión de las mujeres del sur está cada vez más racionalizada. Las mujeres del sur hasta ahora han sido descritas como mujeres “despoderadas” y que requieren de un sistemático apoyo casi tutelar para alcanzar estos derechos frente a mujeres del norte que se han representado como fuertes e independientes.

 

También la agenda actual ha estado centrada en método de planificación de larga duración. La esterilización de la mujer se ha visto cómo solución a todos los problemas y no ha habido agenda de investigación de anticonceptivos para los hombres. Por los que seguimos dando responsabilidad de anticonceptivos a las mujeres.

 

Por último Luis Mora menciona la nueva revolución científica que tiene que ver con gran desafío de comodificación de reproducción, del cuerpo y de la capacidad reproductiva de las mujeres.  En los años 60 la revolución sexual supuso quiebre paradigmático entre la sexualidad y la reproducción entre las cuales dejó de haber relación directa. Afirmó que ahora asistimos a quiebre paradigmático entre la reproducción y el progresivo avance científico en materia de la reproducción artificial. En los años 70 la reproducción artificial fue creada para parejas o individuos que sufrían situaciones de infertilidad, y actualmente tenemos toda una serie de tecnologías científicos que plantean que en 20 años incluso las parejas fértiles pasarán completamente a la reproducción artificial eligiendo un menú de opciones genéticas.

 

Termina diciendo que serán dilemas éticos los que plantea la Agenda futura de los derechos de la reproducción y que para estos dilemas se necesitarán respuestas conjuntas y racionales que requieren de acción por parte de todo el mundo.